Si no eres experto en iluminación, tomar decisiones puede parecer complicado. Muchas veces se elige solo por precio o por apariencia… y eso puede salir caro.
En este artículo te compartimos las 5 claves básicas que debes tener en cuenta al comparar luminarias, para que tomes una decisión informada y duradera.
1. Flujo luminoso (lm)
Es la cantidad de luz que emite una luminaria. A mayor número de lúmenes, más luz. Pero cuidado: no se trata de deslumbrar, sino de iluminar correctamente el espacio según su uso.
2. Eficiencia (lm/W)
Este valor mide cuánta luz se produce por cada watt consumido. Cuanto más alta sea la eficiencia, mejor será el rendimiento energético.
En LUMEN trabajamos con luminarias entre 100 y 200 lm/W, lo que garantiza una alta eficiencia energética y ahorro en consumo.
3. Vida útil (horas)
Una luminaria de calidad tiene una mayor durabilidad y reduce los costos de mantenimiento.
Nuestros productos tienen una vida útil entre 50.000 y 176.000 horas, dependiendo de la aplicación.
4. Garantía
La garantía es un respaldo fundamental del fabricante.
En LUMEN ofrecemos 5 años de garantía en todos nuestros productos, como muestra de confianza en su desempeño y calidad.
5. Certificaciones
Es clave verificar que las luminarias cumplan con normativas locales como RETILAP (en Colombia), así como con otras certificaciones internacionales que garanticen calidad, seguridad y eficiencia.
Consideraciones adicionales que marcan la diferencia
Además de los aspectos técnicos, es importante tener en cuenta el entorno donde se instalarán las luminarias. Aquí algunas variables clave:
Temperatura de operación: Si la luminaria estará en un ambiente extremo (como hornos, exteriores o cuartos fríos), asegúrate de que soporte ese rango térmico.
Protección contra sobretensiones: En zonas con redes eléctricas inestables, una luminaria sin protección interna puede fallar antes de tiempo.
Ambientes corrosivos: En zonas costeras, túneles o plantas industriales se requieren luminarias con alta resistencia a la corrosión (por ejemplo, con recubrimientos en poliéster o materiales como el acero inoxidable).
Control óptico: Un buen diseño de lente o reflector dirige la luz justo donde se necesita, evitando desperdicio y deslumbramiento. Esto mejora la eficiencia y la experiencia visual.
Índice de reproducción cromática (CRI): Un CRI alto (mayor a 80) permite una mejor percepción de los colores, lo cual es esencial en espacios como tiendas, hospitales o procesos de control de calidad.
Grado de protección IP e IK: Estos valores indican la resistencia al polvo, al agua y a los golpes. Son fundamentales en luminarias para exteriores o ambientes exigentes.
¿Tienes que tomar una decisión de compra y no sabes por dónde empezar?
Contáctanos.
En LUMEN podemos ayudarte a revisar lo esencial para que tomes la mejor decisión para tu proyecto.
